Jesús María Morales Urbano: Médico puericultor, pediatra y neonatólogo de valiosa trayectoria vital y profesional (1927-2016)

José M. Francisco1, Maria Gabriela Morales2

RESUMEN

Se presenta una síntesis de la valiosa trayectoria vital del Médico Puericultor, Pediatra y Neonatólogo venezolano, Dr. Jesús María (“Chucho”) Morales Urbano (1927-2016), de dilatada y fructífera labor profesional y humana en medicina asistencial pública y privada. Laborioso, honesto, ético, comprometido con su misión, de trato sencillo y afable. Su vocación docente la ejerció de manera ininterrumpida desde adolescente y durante toda su vida hasta su despedida. Miles de venezolanos le deben la vida y la calidad de su vida, especialmente aquéllos nacidos con muy bajo peso. Fue uno de los pioneros de la Neonatología y de la atención de Terapia Intensiva de niños en Venezuela. (Hospital Universitario de Caracas y Hospital Privado Centro Médico de Caracas). Homenaje breve, pero muy merecido. RCM. 2021. 60; 151(1): 13-19.

Palabras clave: Puericultura. Pediatría. Neonatología. Terapia Intensiva. Venezuela.

ABSTRACT

A synthesis of the valuable life trajectory of the Venezuelan Puericultor, Pediatrician and Neonatologist, Dr. Jesús María (“Chucho”) Morales Urbano, is presented. (1927-2016), of extensive and fruitful professional and humane work in public and private healthcare medicine. Hard-working, honest, ethical, committed to his mission, simple and affable. His teaching vocation was exercised uninterruptedly since he was a teenager and throughout his life until his passing. Thousands of Venezuelans owe their lives and the quality of their lives to him, especially those born with very low weight. He was one of the pioneers of Neonatology and Intensive Therapy care for children in Venezuela. (University Hospital of Caracas and Private Hospital Medical Center of Caracas). Brief, but well deserved tribute. RCM. 2021. 60; 151(1): 13-19.

Key words: Childcare. Pediatrics. Neonatology. Intensive therapy. Venezuela.


  1. Profesor de Pediatria de la Universidad Central de Venezuela.
  2. Médico Pediatra del Centro Médico de Caracas. Email: chenofra@gmail.com

TRAYECTORIA VITAL

En lugar de una semblanza o una biografía, estas notas aspiran a constituir un reconocimiento, como profesional de la medicina y como persona, a la muy valiosa labor asistencial, docente y humana del Médico Pediatra y Puericultor, especializado en Neonatología, Dr. Jesús María Morales Urbano por lo cual, más que una biografía, se trata de un panegírico, un elogio, muy merecido a su dilatada y fructífera trayectoria vital durante 89 años (1927-2016).

Jesús María Morales Urbano, “Chucho” Morales para sus familiares y amigos, fue un destacado profesional de la salud, dedicado a tiempo completo y más, cada vez que fue necesario, a la medicina preventiva y curativa de niños y adolescentes y muy especialmente, a los recién nacidos con problemas de salud, es decir Médico Puericultor y Pediatra, con extensa y valiosa labor como docente universitario y como Neonatólogo: honesto, creativo y comprometido hasta el punto de asumir tareas que podía delegar, pero que las cumplía como una obligación indeclinable, igual en el hospital público que en privado. Innumerables veces lo vimos salir del hospital a media mañana, sin haber dormido, por atender a un paciente complicado. Centenares, quizá miles de personas sanas, deben su existencia y su calidad de vida a la tesonera labor pediátrica de este héroe anónimo de la pediatría venezolana, de excelente preparación científica y denso criterio clínico, quien además, era dueño de una humildad admirable, siempre dispuesto a colaborar con sugerencias clínicas y terapéuticas a cualquier colega que se lo solicitara.

“Chucho” Morales, nació en San Felipe, estado Yaracuy, el 1° de septiembre de 1927. Hijo de Francisco Morales Mora, de profesión Dentista y de Aída Urbano-Taylor D. de Morales, quien era Maestra de escuela primaria.

Chucho siempre se negó a utilizar el apellido materno completo (Urbano-Taylor) y usaba la forma más sencilla Morales Urbano

Ambas áreas de trabajo de sus padres: salud y pedagogía, tuvieron su mejor expresión y aplicación, en la intensa y valiosa trayectoria vital de Chucho Morales.

Ingresó temprano a la escuela, antes de cumplir 6 años y egresó de la universidad, como médico, a los 19 años de edad. Es muy probable que siempre haya sido, el “benjamín” de cada curso.

Estudió Educación Primaria en San Felipe, capital del estado Yaracuy (1933-1939), luego debido a carencias institucionales en la ciudad donde vivía, estudió bachillerato en diferentes liceos en San Felipe, Barquisimeto y finalmente Caracas (1939-1944). Inició estudios universitarios en 1944, de manera simultánea, en dos carreras: medicina e ingeniería. En segundo año decidió continuar solo en medicina. Graduado de Médico Cirujano en la promoción “Augusto Pi Suñer” (1950). Entre sus grandes amigos en la Facultad de Medicina, estaban: “Agûerito” quien ejerció luego en Barquisimeto; Aaron Toledano, cardiólogo y Manuel Adrianza, este último, compañero de Residencia en el Hospital “Rísquez” de Cotiza, Caracas, donde trabajó como estudiante de medicina, (Interno de Pregrado), en los últimos años de la carrera médica, durante dos años (1948-1950).

Comentaba con frecuencia que, en esa época, comían plátanos todos los días por escasez de recursos económicos, porque no les alcanzaba para platos más costosos. Por cierto, la costumbre de incluir plátano frito o cocido en sus comidas, lo acompañó a diario el resto de su vida y era motivo de comentarios y chanzas de sus colegas y amigos del Centro Médico de Caracas.

Algunos compañeros de promoción fueron los Dres. Blas Bruni Celli, Ladimiro Espinoza, Luis Leamus, Virgilio Tosta y Alfonso Jacir Salame, entre otros. Al graduarse como médico, no tenía autorización para trabajar en ejercicio privado, porque era menor de edad. (En esa época, el límite legal era 21 años).

Durante dos años, trabajó como Médico Interno y Cursante de Postgrado (1950-1951) en el Hospital Municipal de Niños “J. M. de los Ríos”, ubicado en esa época en su sede original en la esquina de Pirineos, San José, paralelo oeste al Hospital Vargas. En 1950, realizó allí el Curso de Posgrado de Puericultura y Pediatría, dirigido por el Profesor Dr. Pastor Oropeza. Dicho curso tenía un año de duración. El primer curso formal de la especialidad en el país se había cumplido el año anterior.

El joven pediatra puericultor, Jesús Morales fue destinado a trabajar en San Felipe, su ciudad natal, cumpliendo los planes del Dr. Pastor Oropeza, considerado con toda razón el “Padre de la pediatría moderna venezolana”, al ubicar a los graduados de Postgrado, en diversas capitales de la República para dirigir y atender las funciones sanitarias y asistenciales en la Entidad Federal respectiva, dentro de la organización de la División Materno Infantil del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, en el cual el Dr. Oropeza era Jefe de la División.

En Yaracuy se desempeñó como Médico Puericultor en la Unidad Sanitaria de su capital, San Felipe (1951-1959). Igualmente, fue Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Regional del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS): “Plácido Rodríguez Rivero” y Miembro de la Junta Estatal de Salud Pública, ambos en el lapso 1952-1958. Por otra parte, trabajó en el Consejo Venezolano del Niño en el estado Yaracuy, en cargos Ad- honorem, fue Presidente de Delegación (1952-1958); Secretario Seccional (1958-1960) y además, Médico Puericultor del Jardín de Infancia “Simón Rodríguez” de la ciudad capital del estado Yaracuy.

Retorna a Caracas y trabaja como Pediatra, en el moderno Hospital Universitario de Caracas (HUC), inaugurado en 1956, con 1200 camas. Este hospital modificó de manera muy positiva y significativa, el panorama docente y asistencial capitalino.

Históricamente, había sucedido igual, 65 años antes, con la inauguración del Hospital “Vargas”, en diciembre de 1891.

La Neonatología, como rama de la Pediatría, no existía. Había algunos pediatras que trabajaban en los Servicios de recién nacidos de hospitales como la Maternidad “Concepción Palacios”, creada en 1939; Hospital de Niños “J. M. de los Ríos”; Hospital “Carlos J. Bello” de la Cruz Roja Venezolana y algunas clínicas privadas, pero no se consideraba como una Sub (o Súper) especialidad de la pediatría, sino parte de la misma. La Neonatología y la Terapia Intensiva Neonatal surgieron posteriormente como área de la pediatría, en los años 70, del siglo XX, junto con el desarrollo de conocimientos y de equipos sofisticados para la mejor atención de recién nacidos enfermos. Chucho Morales fue un brillante profesional autodidacta en ambas súper-especialidades.

El Dr. Luis Eduardo Navarro Padrón (1940- ), destacado Médico Pediatra y nuestro biografiado, trabajaron juntos, durante muchos años en el Departamento de Pediatría del HUC y muy especialmente en el Servicio de “Retén” de recién nacidos del Hospital Privado Centro Médico de Caracas, creado éste en 1947. Navarro, su fraternal amigo, tuvo la gentileza de enviarnos una información muy interesante que insertamos a continuación, sobre los inicios de la Neonatología y la Terapia Intensiva Pediátrica en Venezuela, labor en la cual él y Morales Urbano fueron “primeros actores”.

“En 1970 se realizó un Congreso de Anestesiología en Caracas, al cual asistió un Ingeniero aeronáutico norteamericano llamado Forrest Bird. El ingeniero Bird, trajo una novedad al Congreso: Un aparato de ventilación mecánica, al cual habían denominado “Baby Bird”, ya que se podía utilizar para atender a los recién nacidos, también llamados neonatos, que no podían hacerlo por sí mismos.

Dentro de los participantes nacionales, estaban dos Médicos: Eduardo Rivero y Luis Eduardo Navarro. Hasta entonces, el Dr. Navarro, le daba ventilación asistida a los bebés recién nacidos que lo ameritaban, en el Retén de recién nacidos del Hospital Privado Centro Médico de Caracas (CMC), con un equipo “Mark”, de adultos, con el agregado de un circuito “J”, que él adaptaba para atender a los neonatos. Viendo el Ing. Bird, la curiosidad y gran destreza, del Dr. Navarro por la ventilación mecánica, decidió prestarles el ventilador y para sorpresa de todos, les obsequió el aparato, el cual, con el serial N° 12, fue el primer ventilador “Baby Bird”, utilizado fuera de los Estados Unidos de América.

En ese entonces, el Dr. Navarro realizaba su trabajo ayudado por varios médicos jóvenes, que trabajaban en la Clínica Privada Hospital Centro Médico de Caracas (CMC), entre ellos: Jesús Iturriza, Francisco Javier Márquez, Nicola Guglielmelli, Andrés Lairet, Gustavo Baquero A. y Tomás Sanabria. Sin embargo, el Dr. Navarro necesitaba otro pediatra, para formar la Unidad Neonatal y fue en ese momento, cuando invitó a Jesús María Morales Urbano, quien también trabajaba en el Servicio de Pediatría del citado Hospital Universitario de Caracas (HUC). Ambos pediatras, formaron equipo en las dos unidades neonatales, tanto del HUC como del CMC. La manera de trabajar con el nuevo “Baby Bird”, fue muy interesante y creativa: Si nacía un neonato enfermo en el HUC, desarmaban el “Baby Bird”, que se encontraba en el CMC y lo introducían oculto, al HUC.

De igual manera, cuando nacía un bebé con membrana hialina u otro problema que necesitaba ventilación mecánica, se llevaban el aparato del HUC al CMC. De esta manera, se originaron las dos primeras unidades neonatales en el país, salvando a numerosos recién nacidos, especialmente de peso bajo al nacer que habrían fallecido sin asistencia ventilatoria, en ambas instituciones, como sucedía antes de los años 70. Más adelante la Dra. Cinthia Rosemberg Z´´L, pediatra venezolana, a través del Comité de Damas Judías de Venezuela, donaron un “Baby Bird” al HUC.

Otra historia de la época se refiere a un Gasómetro “Astrup” (creado para medir el equilibrio Acido-Base en el ser humano): En 1970, el Dr. Guillermo Tovar Escobar, Médico Pediatra Endocrinólogo, llevo al Hospital Universitario de Caracas (HUC), una máquina para la medición de los gases arteriales y electrolitos del cuerpo. Dicho aparato, fue arreglado previamente por el Dr. Navarro, ya que no estaba en condiciones de funcionar. Esto permitió que el Dr. Morales Urbano, modificara la forma de rehidratar a los niños. Hasta ese momento, a los niños deshidratados por diarrea o por otras causas se rehidrataban con soluciones hiperosmolares. Sin embargo, una vez que se pudo cuantificar la cantidad de iones en sangre y la acidez o alcalinidad de la sangre, se hicieron cambios en las soluciones para preparar las denominadas 0,30 % y 0,45 %, lo cual fue de gran beneficio y evitó muchos problemas de hidratación pediátrica”.

En el libro editado con motivo de los 65 años de la creación del Centro Médico de Caracas, titulado “Centro Médico de Caracas. 65 años. Un sueño que trasciende en el tiempo”. Caracas. Ed Arte. 2012. 234 p., en la información relativa a Pediatría en dicho centro, a cargo de uno de los coautores de este artículo (JMF), se relata esta situación con más detalles, aportados, como en este caso, por el Dr. Luis E. Navarro, (pp166-173).

Entre otros, se comenta en dicha publicación, que después de 32 años, en 2012 el Baby Birth-12 estaba guardado celosamente en el depósito del Retén, en perfecto estado de conservación y de funcionamiento, lo cual constituye una buena noticia administrativa del Servicio y del hospital.

DOCENCIA

Mientras estudiaba medicina, Chucho Morales fue Preparador Docente por Concurso, en la Cátedra de Anatomía Normal de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV), durante 4 años (1946-1950). En ese lapso, también fue maestro de Educación Primaria en la Escuela Hogar “Nuestra Señora de los Dolores”, en Caracas, 1947.

Ya graduado de médico, se desempeñó como Profesor de Puericultura en el Liceo “Arístides Rojas” de San Felipe, durante tres años. (1953-1955). La importante tarea de enseñar, siguió acompañándolo en toda su vida profesional, tanto en la enseñanza formal, como miembro de cátedras universitarias, como en el trabajo diario con los Pediatras Residentes y Médicos Adjuntos jóvenes. Trabajó como Profesor de Anatomía Normal de la Facultad de Medicina de la UCV en el lapso 1953-1956. Instructor Interino, luego Instructor por Concurso de Oposición y Profesor Asistente, hasta 1965. En la Cátedra de Clínica Pediátrica y Puericultura, con sede en el Hospital Universitario de Caracas (HUC), se desempeñó como Profesor Interino, en el lapso de 1963 a 1966. Monitor del Post-Grado en Puericultura y Pediatría. Ascendió a Profesor Asistente en la Cátedra de Pediatría donde trabajó hasta 1968. Igualmente, estuvo encargado del “Laboratorio Acido-Base”, como Pediatra del Departamento de Pediatría del HUC En la Facultad de Farmacia de la UCV, fue Profesor Ad-Honorem de la Cátedra de Anatomía Funcional del Sistema Nervioso en los Cursos de Post-Grado de Farmacología (1963-1969). En resumen, miles de jóvenes estudiantes de diversas Cátedras de la UCV, se beneficiaron de las excelentes condiciones docente-asistenciales de nuestro homenajeado.

Dr. Jesús M. Morales Urbano (1927 - 2014)
Dr. Jesús M. Morales Urbano
(1927 - 2014)

Una revista humorística venezolana de los años 60, clasificó, irónicamente a los profesionales de medicina en dos categorías: Los médicos y los doctores. Afirmaba de manera jocosa, que “los médicos” eran personas amables y sensibles; “los doctores” eran inaccesibles, creídos y poco sensibles al dolor ajeno. En este sentido, Chucho fue un médico ejemplar, con profunda sensibilidad social general e individual.

INCANSABLE

La característica más importante de nuestro biografiado fue la laboriosidad, la cual alcanzó en él su máxima expresión. Se podría resumir diciendo que “nunca supo descansar”.

El trabajo médico asistencial público y privado, para él, más que profesión, fue una pasión permanente de perfección “sin horario, ni fecha el calendario”, como lo cantaba el inolvidable Simón Díaz. Otra fortaleza, era su capacidad para resolver problemas mecánicos y crear soluciones originales, las cuales fueron muy útiles cuando todavía no existían los técnicos especializados ni los complicados equipos modernos de uso en retenes de recién nacidos y en unidades de terapia intensiva neonatal.

Chucho Morales…pensativo. (1927 - 2014)
Chucho Morales…pensativo.
(1927 - 2014)

VIDA FAMILIAR

Nuestro biografiado contrajo matrimonio en tres ocasiones. En total tuvo 13 hijos.

OTRAS ACTIVIDADES

No podía faltar la música. Chucho aprendió a ejecutar la flauta dulce y la flauta transversa, lo cual seguramente, le devolvía la tranquilidad después de esas jornadas laborales interminables que trabajó con gusto durante toda su larga vida. Su deporte favorito era el denominado “Windsurf”, el cual practicaba con destreza y con frecuencia, en las playas del litoral caraqueño, con largas travesías, bajo el inclemente sol del trópico. Los fines de semana disfrutaba de viajar al interior del país con su familia para que conocieran los diferentes estados de Venezuela.

Chucho Morales, en su deporte favorito.
Chucho Morales, en su deporte favorito.

Su hija María Gabriela, Pediatra y Cardiólogo infantil, comenta que los ex-pacientes de su papá, le escriben con frecuencia y le relatan anécdotas, especialmente entre ellos, algunos adultos nacidos con muy bajo peso que sobrevivieron con calidad, por la tenacidad y competencia de Chucho Morales. Le han contado que algunos pacientes de su papá, cuando niños, en Carnaval y fuera de él, “se disfrazaban de doctor Morales Urbano”, imitando su trabajo como pediatra, aplicando inyecciones de juguete o “tomando temperatura”. Actualmente, cerca de 40 de ellos, le escriben periódicamente por Facebook y le argumentan que “de esa manera, lo recuerdan con calidez, como si estuvieran cerca de él”, lo cual es muy satisfactorio. Chucho Morales, además de disfrutar de una memoria privilegiada, cuentan sus hijos, era ávido y permanente lector de obras y artículos sobre medicina en general, pediatría, puericultura, historia de Venezuela y toda la obra de Simón Bolivar, geografía y política.

Por cierto, la firme y permanente sensibilidad social de Chucho Morales, también se manifestó en actividades políticas de juventud, con altibajos, satisfacciones y desencantos, que le llevaron a un oportuno retiro.

Hablando de aficiones, también llamados “hobbies”: estar trabajando en un retén de recién nacidos o en un Servicio de Prematuros, durante prolongadas jornadas, también fue para él otra de sus pasiones, casi como un “hobby”.

Con su hija María Gabriela, coautora de esta biografía
Con su hija María Gabriela, coautora de esta biografía
En la despedida de Luis Navarro: De izquierda a derecha: Alfredo Nouel, José M. Francisco, “Chucho” Morales y Luis Navarro. Al fondo: Orlando Villalobos, todos Pediatras del Centro Médico de Caracas .
En la despedida de Luis Navarro: De izquierda a derecha: Alfredo Nouel, José M. Francisco, “Chucho” Morales y Luis Navarro. Al fondo: Orlando Villalobos, todos Pediatras del Centro Médico de Caracas .

ALGUNAS PUBLICACIONES:

  1. Saturnismo en el Niño; Revisión de cuatro casos,(1962) VII Jornadas de Puericultura y Pediatría- Cumaná. Gaceta Médica de Caracas. Año LXXL. Nº 1-12:45 (Pastor Oropeza y J. M. Morales Urbano).
  2. Obesidad en el Niño: Revisión de 20 casos. Acta Médica Venezolana .Vol.11 Nº 5-6: 964 (Guillermo Tovar E. y J. M. Morales Urbano).
  3. Desequilibrio Hidroelectrolítico en el Niño Desnutrido. Correlato al Tema Oficial “La Desnutrición en el Niño”. VII Congreso Panamericano, VII Sudamericano y I Ecuatoriano de Pediatría.- Quito., 1964 Archivos Ven. Pue.Ped. 27 (95) 1964 y Folleto “La diarrea, problema de Salud Pública.” MSAS, 1965.
  4. Criptotiroidismo. (1969) Presentación de tres casos. (G.Tovar.E., J.M.Morales Urbano. N. Arreaza Colizza y Beatriz de Gordon). Acta Médica Venezolana. Julio-Agosto 1969-220-227.
  5. Toxoplasmosis Congénita (1977)- (Zoraida Montilla de Gonzàlez, G.A.Maekelt y J. M. Morales Urbano. Archivos Ven.Pue.Ped.Vol.XL.Nº. 4. 525-532. 1977-

DISTINCIONES:

Fue Miembro de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Miembro del Consejo de Redacción de “Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría; Miembro Fundador en 1963, del Ateneo Venezolano de Morfología.; Miembro Correspondiente de la Sociedad Piurana de Pediatría 1966 y de la Sociedad Peruana de Pediatría. El Hospital Privado Centro Médico de Caracas le brindó un merecido homenaje, al nombrarlo Epónimo póstumo del Servicio de Neonatología y Terapia Intensiva Neonatal. En la entrada al área está una lámina impresa con su imagen, tamaño natural, que testimonia el reconocimiento.

ACTIVIDAD PROFESIONAL PRIVADA

El ejercicio privado de la medicina, prácticamente indispensable en Venezuela para atender a una familia, ocupaba una parte de su diario compromiso. Se inició en San Felipe (Yaracuy), entre 1952 y 1961. Trasladado a Caracas, ejerció en la Clínica Vista Alegre; Clínica de Especialidades; en la Unidad Pediátrica “Pastor Oropeza” en San Bernardino y finalmente a partir de 1972 hasta 2016 en el Hospital Privado Centro Médico de Caracas en San Bernardino. Sus honorarios, cuando los había, siempre fueron módicos, independientemente del nivel económico-social de los familiares del paciente.

PALABRAS FINALES

Con estas notas, donde resumimos la trayectoria ejemplar, de Chucho Morales, cumplimos con el deber de hacer conocer una labor sostenida y eficaz llena de afecto, compromiso y honestidad, que además de servir de recuerdo para sus descendientes y amigos, pueda ser también ejemplo y guía, para quienes han escogido o piensen dedicarse a profesiones relacionadas con la salud integral de niños y adolescentes.