Caracas, 10 de junio del 2026
Dr. José Francisco, Dra. Consuelo Ramos de Francisco, miembros de la junta directiva del CMC, amigos todos:
Me llena de alegría poder rendir este homenaje en nombre de todos en el centro médico da una figura emblemática: el Dr. José Francisco, eminente pediatra, profesor de muchos, ejemplo de vida y de creencias, cultor de la pediatría social, conservador de la historia, no solo de su especialidad, sino también de muchos detalles de Caracas que lo vio nacer, yo diría que no hace tantos años.
Sus padres vinieron de las islas canarias. Estudió bachillerato en el Liceo Fermín Toro. Obtuvo su título de médico cirujano en la Facultad de Medicina de la UCV en 1957 y se especializó en Pediatría y Puericultura en la misma Universidad. 1961.
Mucho de su vida profesional y docente la ha desarrollado en el Hospital de Niños JM de los Ríos. Donde se incorporó primero como voluntario docente, para luego pasar a formar parte de la cátedra que la escuela Vargas ha mantenido en esa querida institución. Hizo la carrera docente completa, llegando a ser profesor por concurso, jefe de catedra, director del post grado, representante ante la comisión de estudios para graduados. Formó equipo con un grupo extraordinario de pediátras, que cmbiaron muchos la enseñanza de la especialidad. Recuerda nuestro homenajeado con especial cariño a la Dra. Lya Imber de Coronil y al Dr. Francico Castellanos. Este último médico dominicano, expulsado de su tierra por la feroz dictadura de Trujillo, quien se convirtió en mentor increíble en la cátedra y en el hospital.
De la mano de la Dra. Coronil, Francisco fue, y sigue siendo, un verdadero promotor de la pediatría social. Gracias a él, se permitió la estadía de las madres con los niños enfermos. Enseñó a preocuparse, no solo por el enfermo, sino por el entorno, las condiciones de la familia, la presencia de la posibilidad de abusos, el conocer las circunstancias de la vida del niño enfermo.
Además de profesor excelso, ti8ene gran capacidad de observación. Mi hija Belisa, alumna de José Francisco alrededor del 2009, me comentaba que cada vez que José oía que el niño se llamaba José Gregorio, mandaba a investigar que había pasado de problema en el parto, o en el embarazo o con el niño. Aquí, en esta plaza dedicada a nuestro santo médico, le agradecemos a José esta nueva enseñanza.
Es un verdadero puericultor. Promotor insigne de la lactancia materna. Preocupado por los embarazos en adolescentes, inclusive una revisión de más de once mil casos fue premio en la Sociedad de Pediatría y Puericultura.
Ha enseñado a reconocer los signos de abuso doméstico, y ha luchado contra esa perversión con denuedo.
Académico ilustre. Historiador. Miembro de número de la Academia nacional de la Medicina y de la Sociedad venezolana de la historia de la medicina. Autor de as de 70 artículos, conferencista en muchas actividades en el hospital y en los eventos de la sociedad de pediatría. Autor del libro de la historia de la Salud Pública de Venezuela, edición patrocinada por la OPS.
Toda esta labor ha coincidido con su ejercicio privado en el Centro Médico, donde es respetado y querido y querido por sus muchos pacientes y todos sus colegas.
José ha tenido el soporte continuo y amoroso de la profesora Consuelo, a quien también felicitamos en esta ocasión. Le agradezco a ella su ayuda en este resumen. También me ayudaron Gladys Velásquez, Belisa Guzmán y Ezequiel Trejo.
Las vidas plenas están para iluminar, para alumbrar, para servir de Guía. José Francisco es ejemplo, dedicado con pasión a sus alumnos, a la salud pública cuando le toco ejercer cargos de responsabilidad, a sus pequeños enfermos, cuidando siempre el entorno y la familia (o la ausencia de esta).
¡Gracias por lo que has hecho y sigues haciendo! ¡Dios te bendiga, en unión de tu familia!
¡Ex cordis!